Nuevo Cine Coreano :
Enviado por ccforum el 28/8/2008 13:40:00

Fotograma de la películaDirección: Bong Joong-ho.
País: Corea del Sur.
Año: 2003.
Duración: 127 min.
Género: Thriller, Drama.
Interpretación: Song Kang-ho (Detective Park Du-man), Kim Sang-Kyung (Detective Seo Tae-yun), Kim Roe-ha (Jo Yong-gu)
Guión: Bong Joon-ho y Shim Sung-bo; basado en una idea original de Kim Gwang-rim.
Producción: Kim Moo-Ryung.
Música: Iwashiro Taro.
Fotografía: Kim Hyung-ku.
Montaje: Kim Sun-min.
Dirección artística: Ryu Sung-hee.
Vestuario: Kim Yoo-sun.
Estreno en España: 21 Mayo 2004.

SINOPSIS:
Provincia de Gyunggi, Corea del Sur, 1986: aparece el cuerpo de una joven brutalmente violada y asesinada. Dos meses después, se produjeron una serie de violaciones y asesinatos en circunstancias similares. Y en un país inmerso en una dictadura que nunca antes ha conocido semejantes atrocidades comienza a tomar cuerpo la idea de un asesino en serie. Se organiza un destacamento especial para la zona, encabezado por el detective de policía local Park Doo-man y un detective de policía procedente de Seúl, Seo Tae-yoon, que ha solicitado ser asignado al caso. Sin embargo, la resolución de los asesinatos parece cada vez más lejana, sumiendo a los detectives en un estado de creciente desesperación. La película está basada en una historia real.


SOBRE EL DIRECTOR:
Nacido en 1969, Bong Joon-Ho cursa estudios de cine en Seul y colabora en varios cortometrajes. En 1997 es ayudante de dirección del filme Motel Cactus y debuta como director dos años después con Barking Dogs Never Bite, película con la que participa en el Festival de Sundance y con la que gana el premio FIPRESCI en el Festival de Hong Kong. Memories of Murder, que fue vista por 5 millones de espectadores en Corea, fue su segunda y premiadísima película: Concha de Plata, Mejor Nuevo Director y FIPRESCI en San Sebastián 2003 y tres Graham Bell (el equivalente a nuestros Goya en Corea del Sur) al Mejor director, Mejor Actor y Mejor Película del año. Acaba de presentar en Cannes su tercer filme, The Host, su peculiar visión sobre el cine de grandes monstruos tipo Godzilla, un desconcertante cambio de registro

SOBRE MEMORIES OF MURDER
Declaraciones del director: “Crónica de un asesino en serie empezó con una sola imagen: en un soleado atardecer, el cuerpo desnudo de una mujer horriblemente asesinada es descubierto en lo que había sido hasta ese momento un tranquilo y pacífico pueblo. Irónicamente, descubrí que los detalles de un caso de asesinato no se ajustan a las convenciones del género. Sólo algo como El Silencio de los Corderos podía haber producido un thriller intelectual enfrentando al detective con el criminal. La realidad no se parece en absoluto a eso, y yo quería mostrar la realidad, lo increíblemente cómico, yuxtapuesto y combinado con el horror. Escribir el guión me resultó muy difícil, y siempre tuve presente la responsabilidad que asumía ante las familias de las víctimas. En muchos thrillers la muerte es simplemente un juego o un rompecabezas, pero aquí la muerte va siempre acompañada de tristeza y cólera.



AFRONTANDO LO REAL: ”En muchos momentos me pregunté si tenía derecho a hacer esta película. Yo siento una enorme tristeza por la muerte de aquellas mujeres; no sólo siento rabia hacia el asesino, sino que me enfurecen las circunstancias que permitieron que aquellas mujeres fueran asesinadas, y espero que el público sienta lo mismo que yo. El tema es tan serio que traté de mantenerlo oculto tras la pantalla. Es parecido a unas tajadas de carne sobre un bol de tallarines. Si la carne representa el significado político y social de la década de los 80, los tallarines son lo cotidiano que rodea esos elementos. La 'carne' ha sido preparada con fundamento en la película, mientras que los 'tallarines' han sido manejados con un toque ligero, enérgico. La extraña tensión que se crea entre esos dos elementos es parte del atractivo de la película. Quería asegurarme de que incluso las generaciones más jóvenes, que no sabían nada de los casos, disfrutarían con los 'tallarines': dos policías que son como aceite y agua se convierten gradualmente en personajes opuestos a medida que se van viendo cada vez más inmersos en el caso

RAZONES DE UN FENÓMENO:
En 2003 se produjeron en Corea del Sur cerca de 70 largometrajes, 8 de los cuales se situaron entre los 10 títulos más taquilleros del año. La cuota de mercado rozó el 50%, una cifra inimaginable aquí en España, donde lo normal es que ronde alrededor del 15%. Las convulsiones sociales de finales de los 80 (periodo en el que se ambienta Memories of Murder) propiciaron el surgimiento de un cine comprometido, nacionalista y crítico, rodado por los integrantes de la llamada Nueva Ola Coreana. A mediados de los 90, el cine coreano inició su definitivo ascenso de la mano de un puñado de jóvenes talentos capaces de compaginar comercialidad y autoría. Estos títulos se beneficiaron de leyes proteccionistas tales como obligar a los exhibidores a estrenar al menos un 40% de producto nacional o premiar a los productores con fuertes reducciones fiscales. Y no parece que esto vaya a cambiar.



A. TRASHORRAS, FOTOGRAMAS “Bong Joon-ho, ha logrado con este film una obra destinada a romper barreras de apreciación cultural. Combinando el mejor brío del thriller americano, un cierto hálito de melancolía, tan francés, e incluso un sentido de la astracanada que roza la tragicomedia mediterránea, triunfa al dotar a esta suerte de C.S.I. chapucero, rural, de algo único, que trasciende la pura (y muy buena) artesanía fílmica que cualquier cinéfilo puede apreciar en él. Y ese algo no es otra cosa que una mirada emocionante, tierna, comprensiva en último término, hacia el incómodo mundo del error humano, de la limitación intelectual. Memories of Murder nos enfrenta a un mundo demasiado parecido al nuestro; un ecosistema que se nutre de tropiezos, de parches intelectuales y emocionales. Una historia espeluznantemente ridícula que, como las auténticas, solo podía acabar en anticlímax”

F. MERINERO, EL MUNDO “La firmeza de la línea narrativa y la verosimilitud de la crónica policial son las cualidades más evidentes de un thriller que capta la atención por virtudes contrarias a las convenciones de los modelos hollywoodienses: personajes de mentalidad y conducta objetivamente odiosas resultan comprensibles porque director e intérpretes han sabido mostrar sus contradicciones; se evita el sensacionalismo al mostrar unos crímenes que podrían excitar la curiosidad morbosa del público; el contexto político tiene su importancia en la busca de un psicópata homicida y perverso sexual; la acción surge espontánea y brutalmente porque las pesquisas policiales entran en sucesivos callejones sin salida y hay un peculiar sentido del humor negro en el retrato de esos obtusos policías que someten a los sospechosos a vejaciones y palizas convencidos de que así podrán conseguir justicia.”



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