Nuevo Cine Coreano : PRIMAVERA
Enviado por ccforum el 28/8/2008 13:50:00

Fotograma de la películaDirección y guión: Kim Ki-duk.
Países: Corea del Sur y Alemania.
Año: 2003.
Duración: 103 min.
Género: Drama.
Interpretación: Oh Young-soo (Monje viejo), Kim Jong-ho (Niño monje), Seo Jae-kyung (Chico monje), Kim Young-min (Joven monje), Kim Ki-duk (Monje adulto), Ha Yeo-jin (Chica), Kim Jung-young (Madre de la chica), Ji Dae-Han (Detective Ji), Choi Min (Choi).
Producción: Lee Seung-jae y Karl Baumgartner.
Música: Bark Jee-woong.
Fotografía: Baek Dong-hyun.
Montaje: Kim Ki-duk.
Dirección artística: Oh Sang-man.
Vestuario: Kim Min-hee.
Estreno en España: 10 Septiembre 2004.

SINOPSIS:
Primavera, verano, otoño, invierno... y primavera se desarrolla completamente sobre y alrededor de un lago rodeado de árboles, en el que flota un pequeño monasterio budista. La película se divide en cinco segmentos (estaciones), y cada uno de ellos, representa una etapa en la vida de un hombre. Bajo la atenta vigilancia de un anciano monje, el monje niño aprende una dura lección sobre la naturaleza del dolor, cuando algunos de sus juegos infantiles se convierten en crueles. Inmerso en la diversión propia de la temporada estival, el pequeño monje, ya convertido en un joven, experimenta el poder de la lujuria, un deseo que lo conducirá, como adulto, a hechos oscuros en el segmento del otoño. Con la llegada del invierno, sobre el lago nevado y helado, llegará la expiación.
La primavera marcará el comienzo del ciclo de nuevo...




SOBRE EL DIRECTOR:
Kim Ki duk nació en un pueblo montañoso de la provincia de Kyungsang en 1961. A los nueve años su familia se trasladó a Seúl. Trabajó en fábricas cuando cumplió 17 años y a los 20 se enroló en la marina, donde permaneció 5 años. Una vez cumplido el servicio militar se trasladó a Francia donde estudió Bellas Artes. Durante su estancia en Paris sobrevivió vendiendo sus pinturas por las calles. Su entrada en el mundo del cine fue muy poco convencional: simplemente lo descubrió en París y decidió dedicarse a ello. Ganó premios como guionista antes de debutar en 1996 con The Crocodile. Desde entonces ha realizado al menos una película por año. Con su cuarta película, La Isla, una provocadora historia de amor con alguna que otra dura escena que provoca desmayos entre el público, conmociona al Festival de Venecia del 2000, donde gana una Mención Especial y se da a conocer en Occidente. Domicilio Desconocido (2001) y el éxito de taquilla en su país Bad Guy (2002) le consagran como realizador. Primavera, Verano, Otoño... y Primavera gana el premio del público en San Sebastián 2003 y cuatro galardones en Locarno; Samaritan Girl le vale el Oso de Plata al Mejor Director en Berlín 2004 pero es Hierro 3, posiblemente su mejor filme, el que le proporciona mayor reconocimiento internacional: a la Espiga de Oro a la Mejor Película en Valladolid y el premio al Mejor Director en Venecia 2004 hay que sumar el importante premio FIPRESCI de la Crítica Internacional que le reconoce como la mejor película del año, galardón que recoge en San Sebastián 2005 donde presenta su hasta ahora última película estrenada entre nosotros, El Arco. Su próximo filme llevará por título Time.

SOBRE PRIMAVERA, VERANO, OTOÑO, INVIERNO... Y PRIMAVERA
Declaraciones del director: “Intenté retratar la alegría, la cólera, el dolor y el placer de nuestras vidas a través de cuatro estaciones y de la vida de un monje que vive en un templo, sobre la Charca Jusan, rodeado únicamente de árboles y montañas.
Cinco historias protagonizadas por el monje de niño, el monje muchacho, el monje adulto, el monje anciano, y el viejo monje coexistirán con las imágenes de cada estación.
Los cambios que se producen en los seres humanos, el significado de la madurez en nuestras vidas y como se produce ese crecimiento, la crueldad de la inocencia, la obsesión por los deseos, el dolor causado por nuestras crueles intenciones, y la emancipación a través de luchas…”




SOBRE EL RODAJE:
La ermita que sirve de escenario para Primavera, verano, otoño, invierno… y primavera se construyo expresamente para el rodaje sobre la charca Jusan en North Kyungsang Province en Corea. Creado hace aproximadamente 200 años, la charca Jusan es un lago artificial en el cual las montañas circundantes se reflejan en sus aguas. Esto conserva la aureola mística de tener árboles de más de cien años viviendo en el interior de sus aguas. La productora coreana LJ Films tuvo que negociar, durante seis meses, con el Ministerio de Medio Ambiente para obtener los permisos necesarios, para construir los decorados en los que se desarrolla la acción.

LA CRÍTICA HA DICHO:
ALBERTO BERMEJO, EL MUNDO “La perfección formal y las imágenes exquisitas de la naturaleza y del pequeño templo flotante en medio de un solitario lago en el que transcurre la acción materializan lo más notable de esta película vocacionalmente didáctica, centrada en la relación de un monje y su discípulo, que hace del paso cíclico de las estaciones una metáfora evidente de la vida, relacionando la primavera con la infancia, la juventud con el verano, y así sucesivamente. De los sucesivos capítulos estacionales que componen este transcurrir cadencioso y elegante, destaca por su franqueza y autenticidad el que muestra el despertar sexual del protagonista más joven, la pulsión incontrolable que bulle en su interior y precipita sus actos por encima de enseñanzas y misticismos”



NURIA VIDAL, FOTOGRAMAS “La mejor definición de este trabajo de Kim Ki-duk es el de ensayo poético o cuento en imágenes. Quizás es el mejor film de toda su filmografía, el más equilibrado y hermoso, con unas imágenes que te transportan a un mundo de iconografía oriental a través de un precioso cuento taoísta tan sencillo como la vida misma. Todo pasa en una casita flotando en un lago rodeado de altas montañas y unida al mundo a través de una barca que llega al dintel de una puerta que se abre sobre un camino. Dentro de la casa el espacio aparece dividido de forma ritual por puertas invisibles que deben ser respetadas como si existieran realmente; el agua en todas sus formas, lago o hielo, es el hilo umbilical, el camino hacia el mundo; los árboles, con las hojas que cambian de colores según la estación, marcan el paso del tiempo. El mensaje de esta fábula es muy claro: el deseo de posesión (da igual que sea una rana, una mujer, un dios) lleva en sí mismo la destrucción de lo que más quieres. Para amantes de la belleza en cualquiera de sus formas”

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