Documento sin título

 

 

 

JOSAN
José Mª Sánchez Lasaosa (Josán) se vino con nosotros hace ahora 53 años. Llegó precisamente en la Nochebuena de 1953 con su padre, médico y aragonés también, a una Mérida que se repartía para ver cine entre las salas de la empresa Navia: Liceo y Mª Luisa, y veladas estivales en la Plaza de Toros. A los pocos años, la Empresa Calvo y la competencia multiplican por más de dos ese número. Una ciudad muy entregada al cine se necesitaba para mantener tanta sala: la competencia publicitaria se convertía en pilar fundamental. Los programas de mano —nuestros queridos folletines— y los preciosos y enormes murales de Carbajo para Navia y de Josán para Calvo cumplían sobradamente ese cometido. En buena parte de las ocasiones, la calidad artística de sus trabajos superaba el lamentable nivel de las cintas; pero cuando el film y el reclamo eran igual de atractivos, se producía el milagro de ver colas durante días en aforos de más de 500 localidades. Los cines Trajano, Alcazaba y Terraza Deportivo se beneficiaron del privilegiado trazo de Josán.
Lástima que en esos años tuviera más valor la tela blanqueada para reutilizarla en el siguiente estreno, que la tasación artística del trabajo. No obstante, él nos guardó en fotos buena parte de su producción, y Alejandro Pachón la inmortalizó como merece en Cine con los cinco sentidos.